T5 · Visigodos y suevos · Objeto con historia · lunes 19 de octubre
La corona con el nombre colgando
Una corona visigoda lleva colgando, letra a letra, el nombre de su rey.
Guadamur (Toledo)Siglo VII · Reino visigodo de Toledo
El reel completo (55 s), con voz.
La corona votiva del rey Recesvinto (reinó entre 649 y 672) es la pieza principal del tesoro de Guarrazar. De su borde cuelgan, una a una, las letras de la frase latina RECCESVINTHVS REX OFFERET, «el rey Recesvinto la ofrece». No se hizo para llevarla puesta: era una ofrenda para colgar en una iglesia. Su historia desde 1858 es casi tan llamativa como ella.
Verlo en Instagram22cm
de diámetro tiene la corona de Recesvinto (la de Suintila medía lo mismo)
Balmaseda, AEspA 68 (1995)
1,60m
de profundidad tenían los dos hoyos, revestidos de hormigón romano, donde se escondió el tesoro
Balmaseda, AEspA 68 (1995)
8coronas
y seis cruces se vendieron al Gobierno francés en 1859
Balmaseda, AEspA 68 (1995)
1941
año en que Francia devolvió seis coronas, entre ellas la de Recesvinto
Balmaseda (1995); MAN
La historia, paso a paso

01
Un nombre que cuelga
La corona es una banda de oro calado con zafiros y perlas, pensada para colgar de cadenas. Del borde de abajo penden las letras con el nombre del rey como oferente y, en el centro, una cruz.

02
No era para la cabeza
Las coronas votivas eran regalos a una iglesia: se colgaban, normalmente cerca del altar. Según el Museo Arqueológico Nacional, las de Guarrazar debieron de ser ofrendas de reyes y personajes de alto rango a alguna basílica de Toledo, la capital del reino, a la manera de la corte bizantina.

03
Lo que dicen las letras
Leídas en orden, las letras forman +RECCESVINTHVS REX OFFERET: «el rey Recesvinto la ofrece». Recesvinto reinó entre 649 y 672; fue él quien promulgó el Liber Iudiciorum, la ley común para godos e hispanorromanos.

04
Agosto de 1858
A finales de agosto de 1858, unas grandes lluvias tormentosas dejaron al descubierto el escondite en Guarrazar, en el término de Guadamur, a unos 11 km de Toledo. Eran dos hoyos de 1,60 m de profundidad, revestidos de hormigón romano, cada uno con su lote de coronas y cruces, y cada uno con un descubridor distinto.

05
Desmontado y fundido
Los descubridores desmontaron muchas joyas para venderlas por piezas en Toledo. Algunos plateros de la ciudad reconocieron después, ante el juez, que habían fundido fragmentos. Por eso el tesoro que conocemos es solo una parte del que se enterró.

06
De París a Madrid
En enero de 1859, el diamantista José Navarro negoció la venta de ocho coronas y seis cruces al Gobierno francés. España las reclamó por vía diplomática. Seis coronas, entre ellas la de Recesvinto, volvieron en 1941 en un intercambio de obras con Francia. La R que abría el nombre del rey sigue en el Musée de Cluny, en París.

07
La corona que falta
El segundo lote acabó en manos de la reina Isabel II en 1861. Su pieza principal, la corona de Suintila, fue robada de la Armería del Palacio Real en 1921 y no se ha vuelto a saber de ella.
En movimiento
¿Seguro?
- seguroLas letras forman RECCESVINTHVS REX OFFERET y la corona está en el Museo Arqueológico Nacional.
- seguroLa corona de Suintila se robó en 1921 y no ha aparecido.
- probableLas coronas eran ofrendas para una basílica de Toledo (el MAN dice «debieron ser»).
- se discutePor qué y cuándo se escondió el tesoro. Se suele relacionar con la llegada de los musulmanes en 711, pero no hay un documento que lo diga.
Cronología
- 649–672Reinado de Recesvinto
- 1858Las lluvias dejan al descubierto los dos hoyos en Guarrazar
- 1859Venta de ocho coronas y seis cruces al Gobierno francés
- 1861El segundo lote, con la corona de Suintila, pasa a Isabel II
- 1921Robo de la corona de Suintila en la Armería del Palacio Real
- 1941Francia devuelve seis coronas, entre ellas la de Recesvinto
Fuentes
- Museo Arqueológico Nacional, «Tesoro de Guarrazar» (catálogo cronológico, Edad Media).
- L. J. Balmaseda Muncharaz, «El tesoro perdido de Guarrazar», Archivo Español de Arqueología 68 (1995), 149–164.
- J. Amador de los Ríos, «El arte latino-bizantino en España y las coronas visigodas de Guarrazar» (1861).
- C. Gruat y L. Martínez, «El retorno de la Dama de Elche» (2015), sobre el intercambio de 1941.